Pilar Cristobal


Ir al Contenido

El Sexo en 20 Posturas

Artículos

Lunes
El encima. Esta es la conocida y archiusada postura "del misionero". Se llama así porque los curas protestantes que enviaban a misiones tenían que estar casados y antes de irse les entregaban un manual con todas las indicaciones para su vida sexual. La única postura permitida para ellos era la de el chico encima, por eso se la llama del misionero. Todos sabemos como se hace por eso propongo unas variaciones interesantes a esta postura,

1.
Él dentro. Es la que más se conoce de todas las variantes para realizar el coito. Se trata de que la mujer se tumbe boca arriba, ya sea en la cama o en el suelo, con las piernas extendidas y el hombre se tumbe encima de ella, con sus piernas también extendidas entre las de la mujer. Ella le abraza por la espalda, mientras él con sus manos le sujeta los hombros por debajo de los brazos. Cuando ya ha hecho la penetración profunda, él cierra las piernas y las desliza entre las de su pareja, el pene así queda atrapado y la fricción es muy grande para él y para ella, porque toda la zona genital entra en contacto con el pubis de él. El problema principal de este tipo de postura es que la mujer se siente como en un cepo porque el peso del hombre no le permite moverse.

2.
Piernas de ella sobre los muslos. El hombre se tumba encima de la mujer, que también está tumbada boca arriba, en un principio ambos con las piernas extendidas. Ella levanta las piernas por encima de los muslos de su compañero. La mujer mantiene la parte superior de sus brazos apoyados y dobla los codos, el hombre le coge sus manos entre las de él de forma entrelazada. Para variar la profundidad de la penetración, el hombre debe cambiar el ángulo de sus muslos e inclinarse suavemente sobre los muslos de su compañera. Esta postura no permite una penetración muy profunda, pero es sumamente erótica.

3.
Ella en arco.- El hombre se tumba encima de la mujer que está boca arriba, ella arquea la espalda y levanta el cuerpo abriendo bien los muslos. La mujer se apoya sobre sus hombros y sus brazos que coloca detrás de su cabeza y sobre los pies. El hombre está de rodillas, pero con su cuerpo inclinado hacia el cuerpo de la mujer y se apoya sobre sus manos para no dejar caer el peso de su cuerpo sobre su compañera. En esta postura el clítoris queda totalmente expuesto al frotamiento durante el coito, por lo que suele proporcionar un gran placer a la mujer. Pero requiere muy buena forma física por parte de ambos.

4. La mujer se tumba de espaldas y el hombre se pone delante de ella de rodillas con las piernas un poco separadas. La mujer levanta sus nalgas y las apoya en los muslos de su compañero. Dobla las piernas hasta que sus rodillas toquen sus pechos y apoya la planta de los pies en el pecho del hombre. La mujer empuja con sus pies y presiona el pecho de su compañero con los dedos. Mientras él se agarra a las piernas de ella, sujetándola por los tobillos o las rodillas para controlar así los movimientos de penetración.

Martes
Ella encima. Pero no solo hay posturas en las que ella está debajo y él encima también puede cambiarse y que sea él que permanezca con la espalda sobre el colchón o el suelo. En esta es la postura opuesta a la del misionero, se trata de que sea el hombre el que esté tumbado boca arriba con las piernas extendidas. Es buena cuando la corpulencia de él no permite la del misionero o simplemente para cambiar.

5.
De frente: El hombre se tumba boca arriba con las piernas extendidas. La mujer se sienta a horcajadas sobre los muslos de su compañero, de cara a él. Una vez que la mujer ha sido penetrada, ella inclina su cuerpo hacia adelante hasta descansar en el pecho de su compañero, mantiene las piernas flexionadas a los costados de él, quien le sujeta las nalgas para ayudarla en los movimientos coitales. Los brazos de la mujer descansan por encima de los hombros de su compañero.

6.
De la entrega: El hombre se tumba boca arriba con las piernas extendidas. La mujer se sienta a horcajadas sobre los muslos de su compañero, de cara a él. Una vez que la mujer ha sido penetrada, ella inclina su cuerpo hacia adelante hasta descansar en el pecho de su compañero, mantiene las piernas flexionadas a los costados de él, quien le sujeta las nalgas para ayudarla en los movimientos coitales. Los brazos de la mujer descansan por encima de los hombros de su compañero.

7.
Cabalgando: En esta posición el hombre se tumba de espaldas con las piernas flexionadas de modo que sus muslos ofrezcan un punto de apoyo para la mujer. Ella se sienta a horcajadas encima de las piernas de su compañero y dirige manualmente el pene hacia su vagina y se recuesta en los muslos del hombre, quien queda con las manos libres para acariciar los pechos de la mujer, o si se quiere conseguir una excitación mayor, puede acariciar su clítoris. La mujer apoyando sus manos en la pelvis de su compañero, debe moverse hacia arriba y hacia abajo, de tal forma que sus movimientos gratifiquen la penetración. En su movimiento ascendente debe levantar el arco pelviano hacia adelante, mientras que en el movimiento descendente su pelvis debe estar lo más atrás posible. Con esta postura y estos movimientos se consigue una penetración muy profunda.


8. Los Dos Tumbados: El hombre se tumba de espaldas con las piernas un poco flexionadas y separadas. La mujer se sienta a horcajadas de cara a su compañero, en un primer momento con las piernas dobladas a los lados del hombre. Ella coge el pene con la mano para introducirlo en la vagina. Luego ambos se cogen de las manos y él ayuda a la mujer que va echando su cuerpo hacia atrás lentamente, mientras estira sus piernas en dirección a los hombros de su compañero. Él le suelta una de las manos, por ejemplo la derecha y con ella le coge el muslo izquierdo a la mujer para ayudarla a inclinarse hacia atrás. La pierna derecha del hombre está ligeramente doblada hacia un lado. Ella tiene que continuar su inclinación hasta que su cabeza quede apoyada en la cama o en el suelo.

Miércoles
Las posturas de pie, Las posturas de pié son estupendas cuando la urgencia es mucha y no te da tiempo de llegar a una cama, puedes hacerlo en cualquier lugar o momento y si la practicas encontraras que tiene unos puntos muy excitantes. Incluso si tu chico es fuerte y tu no muy robusta, él puede llevarte a la cama durante la penetración.

9.
De pie. El hombre se apoya de espaldas sobre una pared con los pies bien plantados en el suelo y la mujer delante de él con las piernas semiabiertas para facilitar la penetración y los pies en el suelo. Para facilitar los movimientos de penetración la mujer se pone en punta de pies y los levanta y los baja. Ella le coge al hombre por el cuello o por los hombros pasando los brazos por la espalda de su compañero, el hombre la coge de las caderas y le ayuda en los movimientos.

10.
Suspendida.- El hombre se debe apoyar de espaldas sobre una pared. La mujer, delante de él, le rodea el cuello y la nuca con sus manos, él la levanta hasta sentarla sobre sus manos entrelazadas o la sujeta firmemente por los muslos. Ella pasa los muslos por las caderas de su compañero y apoya los pies en la pared para moverse. El hombre debe abrir y flexionar un poco las piernas para mantener el equilibrio.

11.
Del ascensor.- El hombre apoya su espalda sobre una pared, mientras la mujer está de pie delante de su compañero. Él se agacha y pasa sus brazos por debajo de las rodillas de la mujer, sosteniéndola por el hueco de los brazos, alzala hasta la altura de los riñones, mientras ella le abraza el cuello con las dos manos. Si la mujer mantiene las piernas extendidas y colgando la penetración resultará muy difícil, en cambio si ella afirma los pies en la pared o dobla las piernas de modo que pueda apoyarlas en las caderas del hombre, la penetración será mayor.

12. Flexionada: En esta posición ambos están de pie, sólo que la mujer le está dando la espalda al hombre. Ella se debe doblar sobre sí misma, hasta poner las manos en el suelo y una vez que el hombre la ha penetrado, sosteniéndola con su manos firmemente por las caderas, ella retira las manos del suelo y las echa hacia atrás hasta apoyarlas en las piernas del hombre, las coge fuertemente para mantener el equilibrio y el hombre inclina su cuerpo hacia adelante hasta tocar con su pecho la espalda de la mujer. El hombre debe procurar no hacer descansar el peso de su cuerpo sobre el de la mujer. Esta también es una postura muy difícil de mantener, por lo que se debe realizar durante un corto período de tiempo.

Jueves
Sentados.- Estas posturas son divertidas para hacerlas en el suelo como complemento de una pausada sesión de amor. Son estupendas para mirarse a los ojos y para aprender a acompasar los movimientos.

13.
Cara a Cara: El hombre debe estar sentado con la espalda apoyada en un respaldo y con las piernas extendidas y abiertas. La mujer se sienta a horcajadas sobre él, mirándole a la cara, y apoya parte de sus nalgas en los muslos del hombre. Por su parte él le sujeta a la mujer parte de las nalgas con sus manos y así puede mover la pelvis de su compañera para permitir una penetración muy profunda. Como las manos de ella están libres puede acariciar el cuerpo de su compañero o bien el suyo propio. En esta postura se recomienda que sea la mujer la que lleve el ritmo de los movimientos coitales.

14.
Sentada Posterior: El hombre se sienta con la espalda apoyada en un respaldo cómodo, mientras la mujer se sienta en su regazo, a horcajadas, dándole la espalda. El hombre debe separar un poco sus muslos a la vez que la mujer debe tener muy abiertas sus piernas para facilitar la penetración. La mujer poco puede hacer con sus manos, en cambio el hombre que las tiene libres puede acariciar los pechos de su compañera o bien el clítoris para darle mayor placer.

15.
Mujer Tumbada: El hombre se sienta con su espalda recta y las piernas separadas. En esta postura no necesita apoyo. La mujer se sienta a horcajadas sobre los muslos de su compañero, mirándole a la cara y con las piernas dobladas y entrelazadas por las nalgas de él. Una vez que éste la haya penetrado, ambos se sujetan fuertemente de las manos y así el hombre ayuda a la mujer para que eche su cuerpo hacia atrás hasta que su espalda completamente en la cama o en el suelo.

16. Los dos Sentados: El hombre se sienta con las piernas estiradas y muy separadas, mientras la mujer también se sienta apoyando sus nalgas en el suelo o en la cama, ella pasa sus piernas por encima de los muslos del hombre con los pies estirados por la espalda de su compañero. Él coge a la mujer por la parte superior de los brazos y ella se sujeta firmemente también por la parte superior de los brazos de su compañero. Para facilitar la penetración, la mujer debe levantar un poco las nalgas del suelo y balancearse suavemente ayudada por el hombre.

Viernes
Virguerías. Estas posturas que propongo son más difíciles, es necesaria cierta elasticidad y algo de imaginación. Pero en general con un poco de curiosidad, creatividad y ganas de pasarlo bien.

17.
Entrelazada: La mujer se sienta a los pies de la cama, casi al borde. El hombre se sitúa delante de la cama con una rodilla en el suelo, mientras su otra pierna se apoya en la cama, pero con el pie puesto en el suelo. Desde el mismo momento de ser penetrada, la mujer entrelaza estrechamente a su compañero con los brazos por la espalda y con sus dos piernas los muslos de él. El hombre abraza fuertemente a la mujer por la espalda.

18.
De la Alfombra: El hombre debe tumbarse boca arriba con las piernas un poco separadas y extendidas. En un primer momento la mujer se sienta a horcajadas sobre él dándole la espalda, con las piernas dobladas y a los lados del hombre. Una vez que se ha realizado la penetración, ella extiende su cuerpo hacia adelante, para esto se ayuda de sus manos que las apoya entre las piernas del hombre, mientras ella se mantiene de rodillas con los pies afirmando las costillas de su compañero. Una vez que la mujer ha conseguido apoyar completamente su pecho en la cama o en el suelo, puede con sus manos acariciar los pies del hombre, mientras él, puede hacer lo mismo con sus nalgas o sus pies que estarán más cerca. En esta postura es la mujer la que debe realizar los movimientos de penetración, inclinándose hacia adelante y hacia atrás, por lo que le conviene sujetar los tobillos del hombre para tener un punto de apoyo.
19.
El Columpio: El hombre se sienta con las piernas separadas y estiradas, y las manos apoyadas hacia atrás, su tronco también queda inclinado hacia atrás. La mujer apoya sus nalgas en el suelo o en la cama, sus piernas flexionadas pasan por los costados de su compañero, ella también apoya sus manos por detrás de su espalda para que su cuerpo quede inclinado hacia atrás. Para facilitar la penetración ella debe levantar ligeramente sus nalgas. Esta posición no permite una penetración muy profunda y es difícil mantener un ritmo para los movimientos coitales.

20. El Balanceo: Mientras el hombre permanece sentado con las piernas estiradas, la mujer se sienta a horcajadas sobre él dándole la espalda, con las piernas flexionadas, pasadas a los lados de las piernas de su compañero. Para que la penetración sea más fácil, el hombre coge a la mujer por las caderas como para levantarle un poco las nalgas. Una vez hecho esto, la mujer afirma sus manos en las rodillas de é y comienza a moverse hacia adelante y hacia atrás, como un suave balanceo. Mientras el hombre la sujeta por los hombros y la ayuda a moverse.

Inicio | Dicccionario Sexológico | Preguntas & Respuestas | Artículos | Libros | Contacto | Enlaces | Mapa del Sitio


Regresar al contenido | Regresar al menú principal